Reunión de trabajo alrededor de una mesa con documentos

Un despacho cercano a la realidad de su asunto

El trabajo jurídico empieza por comprender lo ocurrido. Damos espacio a las preguntas, organizamos los documentos y explicamos el encargo con un lenguaje directo.
Atención a cada detalle

Una relación profesional comprensible

Queremos que sepa qué estamos estudiando y qué información necesitamos. La confianza también se construye dejando claros los límites y las responsabilidades de cada encargo.

Escucha

Ordenamos sus preguntas antes de estudiar alternativas.

Claridad

Explicamos el alcance del servicio y el siguiente paso.

Coordinación

Relacionamos los documentos de un mismo asunto.

Seguimiento

Acordamos un canal de comunicación para el encargo.

Espacios para escuchar y estudiar

La atención personal y la revisión de los documentos son dos partes del mismo trabajo.
Sala luminosa preparada para una consulta en el despacho

Un entorno para la consulta

Estanterías y espacio de estudio documental

Tiempo para el estudio documental

El conjunto importa tanto como cada documento

Un contrato, una carta o una notificación tienen sentido dentro de una historia. Relacionamos las piezas para preparar una consulta que no se quede en una lectura aislada.

Si aparecen cuestiones de otra materia, las identificamos antes de decidir qué intervención se propone.

Compromisos en la relación con usted

Alcance claro

Antes de empezar
Concretamos qué asunto se nos confía y qué actuaciones se incluyen.

Información ordenada

Durante el trabajo
Acordamos cómo intercambiar documentos y trasladar novedades relevantes.

Decisiones conscientes

En cada fase
Explicamos las alternativas que se hayan podido valorar y las cuestiones que necesitan estudio.
Conversación profesional durante una consulta

Preparemos una primera conversación

Cuéntenos el motivo de su consulta y la situación en la que se encuentra. Organizaremos el encuentro alrededor de las preguntas que realmente necesita resolver.

Preguntas frecuentes sobre nuestra forma de trabajar

La primera conversación permite situar los hechos y sus objetivos. A partir de ahí identificamos la documentación necesaria y delimitamos el estudio o servicio que tenga sentido encargar.

El despacho coordina la recepción de la solicitud y la preparación del encuentro. El canal de comunicación para el trabajo posterior se concreta al definir el encargo.

Sí, puede solicitar una consulta sobre las necesidades de su empresa. Describa la actividad y la cuestión concreta para diferenciar una actuación puntual de una necesidad de asesoramiento continuado.

Un resumen cronológico ayuda a preparar el encuentro. Es útil que diferencie hechos, fechas, documentos disponibles y preguntas que quiere trasladar, sin sustituir los documentos originales.

Antes de iniciar la intervención se concreta su alcance, los honorarios y la forma de comunicación. Si aparecen necesidades distintas, se revisan para que el encargo siga siendo comprensible.